El gran colisionador de hadrones concluyó el pasado domingo un nuevo ciclo de colisiones de protones con óptimos resultados en lo que a sus prestaciones se refiere. Aunque los grandes descubrimientos exigirán casi con toda seguridad aún más datos, una cifra de 400 billones de choques de protones en 180 días operativo en este segundo año, ya han superado con creces las espectativas fijadas a principios de 2011.
El hallazgo de la partícula de Higgs, que explicaría el origen de la masa de las partículas elementales, es el objetivo más importante del acelerador, aunque los físicos andan también a la búsqueda de un nuevo tipo de partículas denominadas supersimétricas.
En las primeras horas de funcionamiento del colisionador los investigadores han verificado los fenómenos ya conocidos del Modelo Estándar con los datos del nuevo acelerador, un proceso necesario para poder identificar los nuevos procesos que puedan aparecer.
En las próximas cuatro semanas, el modo de funcionamiento del LHC pasará de colisionar protones contra protones a producir colisiones de protones contra iones de plomo, con el fin de estudiar el llamado plasma quark-gluon.
Tras el periodo de iones de plomo se interrumpirá la actividad del colisionador durante un corto periodo para realizar una serie de ajustes técnicos tanto en el acelerador como en los detectores, aunque se reanudará su funcionamiento hasta finales de 2012.
Fuente: EL PAÍS





















